miércoles, 17 de junio de 2009

Sorpresa

Y me di cuenta que sus ojos denotaban algo extraño, eran de un color oscuro que inspiraban delicado miedo casi sin mirarlo, el solo sentir esa mirada posada encima tuyo te descolocaba y frustraba de una manera desconocida. Pupilas ennegrecidas, como vacias, sin animos de comprender una vida que se extendia como una alfombra roja, invitandolo a disfrutar, debajo suyo y para toda la eternidad. Ojos vacios, culposos y tristes. Toda una combinacion exacta de enfermedad. Enfermedad del amor. Solo pocos pueden comprender lo que sentia ese individuo en ese preciso instante. Ni yo, que por mas que trate y me devane los sesos de saber lo que le acometia, no tuve la excelente resolucion que me caracteriza para decifrar las incontables incognitas que se refieren al corazon y mas aun, al corazon quebrado y hendido en la melancolia de saber por el momento que solo se puede esperar cosas de un ser que no existe.
Senti su mano derecha recorriendo mi mano izquierda. Esta helada. Asemejandose a una persona, que aunque parezca un juego de palabras, carecia de esta. Su piel palida sobresaltaba y contrastaba con el fondo desde donde lo miraba. No decia palabra, solo podia curvar la boca en una mueca de dolor, pero no fisico, quien sabe tambien si sentimental, pero una mueca que nunca habia visto. Pude ver que cerraba los ojos muy lentamente y una gota de lluvia interior recorria toda su mejilla y desembocaba justo en la comisura de su bajo labio. Fue la imagen mas tierna y devastadora que pude ver, la de ese rostro aniñado que habia olvidado, pero en ese estado que prefiriria olvidar.
Me puse a derramar lagrimas casi sin darme cuenta, solo porque pude ver mas alla, por detras de esa imagen, pude ver su interior, todos sus fantasmas y miedos que lo atormentan cada dia al acostarse, solo por eso pude ver. Como una revelacion, quien lo diria.
Pude ver perfecta y nitidamente que la imagen reflejada en el espejo era una persona que conocia a la perfeccion, esa persona reflejada, era por supuesto, yo.

No hay comentarios: