Cambios y mas cambios. Es el dia de hoy, que digo, y que me digan lo que quiera, que cambie mi discurso, que soy un hipocrita, que soy una mierda mentirosa o tortilla que se da vuelta segun su conveniencia, pero, las personas no cambian. Me da mucho mal humor y tristeza decirlo. Me plaga la garganta con una sabor amargo, casi rozando el acido. Pero lamentablemente es cierto. Las personas no cambian, pueden modificar sus formas, costumbres, comportamientos y dichos, pero en si, lo que respecta a la persona, no, no cambian. Menos, mucho pero mucho menos, cuando estan enamoradas de un fantasmagórico amor sin reservas de vanidades. Es el amor en que creemos poseer a esa persona, que esa persona nos posee, pero hasta qué punto sucede eso. En la naturaleza de la gente, como he dicho anteriormente, esta la accion o instinto de lastimar a los demas. Cuando nos llega el agua al cuello, y nos entra la desesperacion, hacemos grandes proezas para conseguir un salvavidas, no importa si alguien lo esta usando. Despues de todo, nosotros estamos bien. Tambie esta en la naturaleza de nuestro ser complicado para un mundo imperfecto, el hacernos daño a nosotros. Si, somos masoquistas, como con las ilusiones, el amor soñado, todo formulas de burdas trampas compirativas que creamos alrededor nuestro, para caer al primer paso que demos. Es triste, lo sé. Pero es asi.
Aferramos las cosas a nuestro entorno a mas no poder, no dejamos que nadie mire o toque nuestras pertenencias. Todo es nuestro, nada es compartible. Aferramos tambien mucha veces a las personas que queremos, amamos, deseamos. Nos hacemos unos malditos androides repietiendo una y otra vez un mismo nombre con una misma historia. Amores enfermizos, la tragedia de ocultarnos lo que tenemos delante y por caprichito de niños de segundo grado, no queremos ver. Nos adueñamos de una persona, la comenzamos a poseer de a poco hasta absorver una vida que puede, existia mucho antes que nosotros. No tenemos la concordancia de entender algo tan simple y llanamente sencillo. De momento lo unico que se nos cruza por la cabeza es si esa persona sigue estando enamorada de nosotros. Si esta bien o que mierda estará haciendo que no da señales de vida. Todas las sensaciones, emociones y estupidos pensamientos se nos rejuntan en la cabeza y nos duele, baja hasta el pecho y retuerse en su constante agonia al corazon. Hacemos la idea de un itinerario que en nuestra despreciable existencia nos habia ayudado a nosotros. "En este momento se estará despertando. Ahora esta desayunando o esta haciendo las compras, mas tarde va a ir a la escuela. Ahora esta en clase de Construccion, si, porque hoy es martes, y despues tiene Matematicas. Salio de la escuela, debe estar comiendo. ¿Pensará en mi? Sale a correr ahora. Estará volviendo ya." Toda una vida, vida que por supuesto, no es nuestra. Pero lastimosa e ineficazmente, la tomamos como tal. Por qué, no lo sé. Es tan dificil entendernos.
De la nada, al transcurrir un tiempo comenzamos a ser esclavos de la "Peligrosa enfermedad" que ya no solo corre por cuenta de que este pasando tiempo con un ex o no, sino que ya encadena otras cosas, solo una salida con amigos, una cena familiar, un feriado en la casa de su abuela, tiempo perdido, tiempo desperdiciado en personas que no somos nosotros. Comentarios que son tomados con toda la mala intencionalidad que puede existir dentro de una persona de nuestro tamaño. Cosas que no son dichas que nos escuecen los ojos y nos revuelven las tripas. Si pudieramos vomitariamos bronca, celos y estupidez. Todo de una sola vez. Si con eso nos libraramos por lo menos de un poco de cada uno, pero no, todo eso crece, y se reproduce por si solo dentro nuestro. No se controla, simplemente lo hace silenciosamente para un dia, como si nada, ataca y nos deja mal muertos. Henchidos de dolor, dolor flagelante que hiela la sangre y la detiene en nuestras venas haciendolas estallar en enojo. Eso nos hace mal. Nos hace esclavos de las palabras y acciones de una persona que tiene vida independiente y que tal vez, y ojala no sea el caso, no nos quiere. O nos quiere de otra manera. Nos quiere ver a sus pies. Honrando su ominosa figura de dios. Nos quiere ver arrastrados por el piso sin piedad. Necesita saber todo el tiempo que nos tiene presos en sus manos y nos maneja a su antojo y manera, nosotros como muñequitos de madera, nos movemos a su orden.
Si cambie una vez, ¿Qué me impide hacerlo ahora?
Siempre lo digo, hoy voy a cambiar. Cambiar para endurecer mi coraza, no ser mas el chiquito vulnerable que todo lo toca de manera diferente, el que siempre agacha la cabeza y pide perdon, el que se deja arrastrar por ilusiones, que se deja embelesar por palbras y promesas. No. No quiero. ¿Qué me impide endurecerme? La respuesta, como siempre dolorosa, es el amor. Amo a la que digo que amo. Trato de hacer bien las cosas, trato de cuidarla, escucharla, comprenderla. Pero cada dia, es algo diferente lo que me toca, lo que me daña y me hago mierda. ¿Me estoy chocando contra una pared invisible? Pido, por favor que no. Quiero cambiar, no puedo y me gusta. Pero no quiero sufrir mas. Menos por cosas dichas a medias.
Voy a cambiar.
Y es cuando tomo la decision que me encuentro mirand el reloj que cuelga de mi pared y me digo a mi mismo en secreto sepulcral: Ahora debe estar volviendo a su casa.
Por Alejandro Silva Acuña.
Is it over now?
Hace 1 año

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